El jengibre (Zingiber officinale) es una planta de la familia de las zingiberáceas cuyo rizoma, picante y aromático, se usa desde hace siglos como especia y como remedio tradicional para las náuseas y las digestiones pesadas. En Europa, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) reconoce el polvo de rizoma de jengibre para prevenir las náuseas y los vómitos del mareo en los viajes, y su uso tradicional para molestias digestivas leves como hinchazón y gases. No es un remedio para todo: tiene límites y precauciones que conviene conocer antes de tomarlo a diario.
En esta guía verás qué es exactamente el jengibre, para qué se ha usado, cómo prepararlo en infusión y en la cocina, qué formas hay en el mercado y quién debe evitarlo o consultar antes con su médico o farmacéutico.
Qué es el jengibre y de dónde viene
El jengibre es una planta herbácea perenne originaria del sudeste asiático. La parte que se aprovecha no es la raíz propiamente dicha, sino el rizoma: un tallo subterráneo nudoso, de piel fina color tostado y carne amarillenta muy fibrosa. Sus compuestos más estudiados son los gingeroles, responsables del sabor picante en el rizoma fresco, y los shogaoles, que aparecen sobre todo al secarlo o calentarlo y le dan un picor más intenso.
Llegó al Mediterráneo por las rutas comerciales de especias hace más de dos mil años. Dioscórides ya lo menciona como digestivo, y en la Edad Media era una de las especias más caras de Europa. Hoy se cultiva en India, China, Nigeria, Perú y otros países tropicales, y se encuentra fresco en cualquier supermercado.
Usos tradicionales del jengibre
Conviene separar lo que tiene respaldo de lo que es solo tradición popular. Esta tabla resume los usos más habituales:
| Uso | Qué dice la evidencia | Forma habitual |
|---|---|---|
| Náuseas por mareo en viajes | Uso bien establecido según la monografía de la EMA | Polvo de rizoma en cápsulas, antes del viaje |
| Digestiones pesadas, gases e hinchazón | Uso tradicional reconocido por la EMA | Infusión o polvo tras las comidas |
| Resfriados y garganta irritada | Uso popular; la evidencia es limitada | Infusión caliente con limón y miel |
| Dolores articulares | Estudios preliminares, resultados no concluyentes | Suplementos; no sustituye al tratamiento médico |
| Cocina | Especia muy segura en cantidades culinarias | Fresco rallado, en polvo, encurtido |
Náuseas y mareo
Es el uso más conocido. Muchas personas toman jengibre antes de un viaje en coche o en barco para evitar el mareo. La EMA lo recoge como uso bien establecido en adultos. Para las náuseas del embarazo hay estudios, pero en ese caso solo debe tomarse si lo indica el médico o la matrona, nunca por cuenta propia.
Digestión
Tradicionalmente se toma tras comidas copiosas para aliviar la sensación de pesadez, los gases y la hinchazón. Su sabor picante estimula la salivación y forma parte de muchas cocinas precisamente por su efecto digestivo. Si las molestias digestivas son frecuentes o intensas, lo adecuado es consultar con el médico en lugar de recurrir siempre a infusiones.
Resfriados
La infusión caliente de jengibre con limón es un remedio casero clásico en invierno. Aporta calor y alivia la garganta, pero no acorta el resfriado ni sustituye a ningún tratamiento. Si hay fiebre alta, dificultad para respirar o los síntomas duran más de una semana, hay que acudir al médico.
Cómo preparar infusión de jengibre
La infusión es la forma más sencilla de tomarlo en casa:
- Pela un trozo de rizoma fresco de unos 2–3 cm (puedes rasparlo con el borde de una cuchara).
- Córtalo en láminas finas o rállalo.
- Pon a calentar 250 ml de agua y, cuando hierva, añade el jengibre.
- Baja el fuego y deja que hierva suavemente 5–10 minutos. Cuanto más tiempo, más picante.
- Cuela y añade, si quieres, el zumo de medio limón y una cucharadita de miel cuando haya templado un poco.
Con jengibre seco en polvo basta con media cucharadita por taza de agua caliente, dejando reposar 5 minutos. En ambos casos lo razonable es no pasar de dos o tres tazas al día y hacer pausas si se toma a menudo.
Otras formas de tomar jengibre
- Fresco en la cocina: rallado en salteados, sopas, caldos, pescados o marinadas. Es la forma más segura de incorporarlo.
- En polvo: en repostería (galletas, bizcochos), cremas de verduras o mezclado con yogur.
- Encurtido (gari): el que acompaña al sushi; lleva azúcar y vinagre.
- Cápsulas o comprimidos: los de farmacia indican la dosis en el prospecto. Es la forma en la que se ha estudiado para el mareo.
- Zumos y shots: concentrados y muy picantes; pueden irritar el estómago si se toman en ayunas.
Si buscas otras plantas digestivas, consulta nuestras guías de manzanilla y de hinojo.
Precauciones y contraindicaciones
Como especia en las comidas, el jengibre es seguro para casi todo el mundo. Las precauciones aparecen cuando se toma en cantidades grandes, en suplementos o de forma continuada:
- Anticoagulantes y antiagregantes: el jengibre en dosis altas podría aumentar el riesgo de sangrado. Si tomas medicamentos como acenocumarol, warfarina, clopidogrel o ácido acetilsalicílico a diario, consulta antes con tu médico.
- Cirugías: suspende los suplementos de jengibre al menos dos semanas antes de una operación, salvo que el médico indique otra cosa.
- Cálculos biliares: las personas con piedras en la vesícula deben consultar antes de tomarlo como remedio.
- Ardor y reflujo: en algunas personas empeora la acidez y el ardor de estómago.
- Embarazo y lactancia: solo bajo indicación médica.
- Niños: no se recomiendan los suplementos en menores sin consejo del pediatra.
- Diabetes e hipertensión: si tomas medicación para la glucosa o la tensión, comenta con tu médico el uso regular de suplementos.
Los efectos adversos más comunes son leves: ardor, molestias de estómago o diarrea si se toma en exceso. Ante cualquier reacción, suspende su uso.
Cómo elegir y conservar el jengibre fresco
Elige rizomas firmes, pesados para su tamaño, de piel lisa y brillante, sin zonas blandas ni moho. Si la piel está arrugada, es que lleva tiempo cortado y ha perdido jugosidad.
- En la nevera: sin pelar, envuelto en papel de cocina dentro de una bolsa, aguanta unas tres semanas.
- Congelado: pelado y en trozos, dura meses y se ralla directamente congelado.
- En polvo: en un bote hermético, lejos de la luz y del calor, mantiene el aroma unos seis meses.
También puedes plantar un trozo con yemas en una maceta con sustrato ligero; en interior y con calor brota en unas semanas. Tienes más ideas en hierbas que puedes cultivar en interiores.
Preguntas frecuentes sobre el jengibre
¿Se puede tomar jengibre todos los días?
En las cantidades habituales de la cocina, sí. Como infusión o suplemento a diario durante semanas, es mejor hacer pausas y consultarlo con el médico si tomas medicación.
¿El jengibre adelgaza?
No hay pruebas de que el jengibre haga perder peso por sí solo. Puede formar parte de una dieta equilibrada, pero no quema grasa.
¿Es mejor fresco o en polvo?
El fresco tiene un sabor más aromático y es ideal para infusiones y cocina. El seco es más picante. Los estudios sobre el mareo se han hecho con polvo de rizoma en cápsulas.
¿Puedo tomar jengibre si estoy embarazada?
Solo si te lo indica tu médico o matrona. Aunque se ha estudiado para las náuseas del embarazo, no debe tomarse por iniciativa propia.
¿Interacciona con medicamentos?
Puede interaccionar con anticoagulantes y antiagregantes, y conviene vigilarlo si tomas tratamiento para la diabetes o la tensión. Pregunta a tu farmacéutico.
¿Cuánto tiempo hay que hervir el jengibre para la infusión?
Entre 5 y 10 minutos a fuego suave. Más tiempo da una infusión más intensa y picante.
Este artículo es informativo y describe usos tradicionales. No sustituye la consulta con un médico o farmacéutico. Fuentes: monografía de la EMA sobre Zingiberis rhizoma (Comité de Medicamentos a base de Plantas, HMPC) y Centro de Información de Medicamentos de la AEMPS (CIMA). Última revisión: octubre de 2026.
